Headlines News :
Con tecnología de Blogger.

Despedida de Cristian Pérez - Sí a la Paz

RECOMENDADO CAMBIO TOTAL

Desaparición forzada, la responsabilidad estatal

Allende La Paz, Cambio Total . Un editorial de El Tiempo titulado "Una pesadilla interminable" aborda la desaparición fo...

Hey loco, No dispares!

Vamos a Cuentiarnos la Paz

LOS RICOS NO VAN A LA GUERRA

Blog ESTADÍSTICAS

BLOG DESTACADO

Sistematicidad en el nuevo genocidio en Colombia


Por: Allende La Paz, Cambio Total

El gobierno y con él todo el Estado, sigue aplicando el Terrorismo de Estado –una verdad- en la ”democracia más Antigua del continente” –otra mentira-. Las cifras son elocuentes:

534 activistas fueron asesinados entre 2011 y 2015 en razón de su actividad en favor de las clases desposeídas. Desposeídas de todo. De tierras para producer sus alimentos (y por ello el 15% de los colombianos pasa física hambre). De educación. De Salud. De viviendas. En fin, desposeídas de lo más mínimo para sobrevivir.

En el año 2016 fueron asesinados –a pistoletazos o cuchilladas- 114 líderes populares más lo cual elevaría la cifra a 648 y si le sumamos los 7 líderes asesinados en estos días del 2017 tendríamos 655 líderes asesinados desde cuando arrancaron los diálogos de Paz.

Los asesinatos fueron cometidos en diferentes departamentos (Antioquia, Cauca, etc), en diferentes meses, y a diferentes horas. Se usó para cometer el delito, arma de fuego o arma blanca, como si los asesinos no quisieran que los oyeran y poder escaper más fácilmente.

Esto demuestra que los asesiantos han sido planeados, coordinados, y ejecutados con una SISTEMATICIDAD que nos evidencia que obedece a todo un Plan de Exterminio elaborado por los mismos que adelantaron el Genocidio de la Unión Patriótica (U.P.) y la crisis humanitaria que ha padecido el pueblo colombiano (282.000 asesinados en más de 50 años mediante las modalidades asesinas de las Masacres (y jugaban al fútbol con la cabeza de las víctimas), desapariciones forzadas (más de 60.000 víctimas, lo cual corrobora las cifras que manejamos en Cambio Total), las ejecuciones extrajudiciales (más de 100.000), a lo cual se suma el desplazamiento forzado (7,5 millones de víctimas) y más de 8 millones de hectáreas que pasan a manos –ensangrentadas- de ganaderos, terratenientes, “empresarios del campo”.

Muy orondo, el ex-ANDI y hoy ministro de Defensa dice que en las ejecuciones de los líderes populares “no hay sistematicidad” –al igual que cuando comenzó el genocidio de la U.P.) y que los que adelantan esos delitos son las BACRIM y grupos delincuenciales organizados, tratando de soslayar que los delincuentes tienen que tener una mano –negra, me perdonan los afrodescendientes- que los guía, como se dijo en su momento y se ha probado y recontra-comprobado estaban –y están- apoyados desde por miembros de las Fuerzas Militares y fuerzas políticas del establecimiento, hasta funcionarios de la rama judicial.

Preguntamos cuántos muertos más necesita el Min para entender que hay Sistematicidad en una conducta punitiva? Será que la corrupción -que todos los días trae un escándalo nuevo- no es sistemática en la politiquería colombiana? Será que el ministro está tratando de salvar a su gremio, “los empresarios del campo”?

Preguntamos: Señor Fiscal, las ocupaciones de “perseguir a las FARC” le habrá dejado un tiempito para investigar las ejecuciones extrajudiciales –en Colombia no existe la Pena de Muerte en el ordenamiento jurídico, mas todos los días la aplican-? Señor Fiscal por qué hubo celeridad en investigar unas suspuestas amenazas a los del CD y en el caso de los líderes populares no hay ni siquiera paso paquidérmico?


Señor Presidente JM Santos, esa es la “democracia” que tendrán que vivir las FARC-EP y que les ofrece el gobierno suyo? Si asi fuera, estarían más seguros en la selva con los fusiles en la mano, no lo cree?…

“Las guerrilleras tenemos derecho a saber dónde están nuestros hijos”

Wendy Arango es parte de la delegación de las FARC-EP en La Habana. Anhela recuperar al hijo que tuvo hace cinco años y a quien solo vio durante unas horas tras nacer. Confía en que lo avanzado del proceso contribuya a esclarecer casos como el suyo.
Uno de los mandatos de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición que deberá crearse en Colombia tras la firma del acuerdo final entre el Gobierno y las FARC es el reconocimiento y esclarecimiento del impacto del conflicto sobre quienes participaron directamente en él como combatientes y sobre sus familias y entornos. Esta comisión forma parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición acordado entre las partes en diciembre de 2015.
 Entre las realidades silenciadas por la guerra y que, ya en ausencia de conflicto armado, deberá ser abordada en su dimensión es la de los hijos nacidos en medio de la guerra y de quienes muchas madres guerrilleras no saben nada por diversas circunstancias. Es el caso de Wendy Arango, quien se incorporó a las FARC-EP a los 18 años. El 21 de octubre de 2010 dio a luz a un niño. Un operativo del Ejército la obligó a salir precipitadamente del hospital dejando a su bebé recién nacido. Desde La Habana, reclama al Estado la devolución de su hijo. «Jamás lo abandoné. Los militares impidieron que personas cercanas se hicieran cargo de él», relata a GARA en La Habana. La acompaña Camila Cienfuegos, encargada de la relación con los medios. También es madre. No pueden evitar emocionarse al abordar un tema tan sensible como la maternidad en la guerrilla.
¿Qué la llevó a la guerrilla?
Vivía con mis abuelos en el municipio de Mutatá, en el departamento de Antioquia. Nos tocó desplazarnos por los paramilitares dejando todas nuestras pertenencias de un momento a otro. Tenía unos siete años entonces. Fuimos para la zona donde estaba la guerrilla, con la que anduvimos durante varios días. El jefe guerrillero les propuso a mis abuelos que yo fuera a la ciudad a estudiar. Les dijo que él se haría cargo de los gastos. Como mi padre tampoco podía cuidar de mí, me fui a Medellín, pero al llegar la chica a quien habían encargado mi cuidado desapareció con el dinero. Nunca más supe de ella. Su madre me cuidó e hizo las gestiones para registrarme y que pudiera estudiar. Tuvo que decir que era mi tía y que había perdido la documentación. Estuvo muy pendiente de mí, pero fue una etapa muy difícil porque perdí todo contacto con mi familia. Me quedé mucho tiempo con ella hasta que me fui sin decirle nada. En el año 2000, más o menos, regresé al campamento guerrillero. Me recibió el mismo jefe guerrillero que me había mandado a estudiar a Medellín. Me insistió en que debía proseguir con mis estudios.
¿Cómo fueron esos inicios?
El ingreso en las FARC fue gradual. Durante un tiempo me limité a observar el día a día de los guerrilleros, su formación… Así que cuando, finalmente, en 2008, me hice guerrillera no se me hizo tan duro porque ya tenía cierto conocimiento del hábitat y modus vivendi. Tenía 18 años. La relación con los compañeros, hombres y mujeres, era muy buena; además, me conocían desde que era una niña.
Sin pretenderlo, usted se queda embarazada. ¿Cómo se gestiona una situación de este tipo?
Yo me cuidaba mucho porque la vida en la guerrilla no reúne las condiciones para tener un hijo. No era mi deseo quedarme embarazada. Cuando supe de mi estado, lloré mucho. Fui a hablar con el camarada para exponerle mi situación. Estaba embarazada de un mes. Me dijo que teníamos que esperar a que llegara mi compañero para valorar el asunto porque ambos deben de estar de acuerdo, o bien para continuar con el embarazo o bien para abortar. Decidimos seguir adelante, aunque me sentía muy asustada.
¿Cómo se logra ese consenso?
A veces es muy difícil porque es la mujer quien debe llevar el embarazo. El padre no tiene que estar con esa tripa nueve meses, ni lo va a alimentar y, por mucho que lo quiera, los sentimientos no son los mismos. Es una decisión para toda la vida y se respeta la determinación que tome en cada caso la mujer. Todo el mundo idealiza la maternidad, pero la guerrilla no es de color rosa. Es una vida muy dura y triste como para tener un bebé en medio de la guerra, y es más duro aún para una madre tener que dejar a ese bebé que ha llevado en su vientre durante nueve meses, que ha cargado en sus brazos y ha amamantado. Tener un hijo y darlo, aunque sea a nuestros familiares, significa perderlo. Es muy difícil recuperar el vínculo entre madre e hijo, porque ni tú sabes nada de su vida ni él o ella de la tuya, y eso es muy duro. La llegada de un hijo lo cambia todo, tu cotidianidad, tu forma de sentir, de pensar y, en el caso de nosotros los revolucionarios, se puede convertir en un problema, en una persecución constante y de inseguridad para todos, para nosotros, por ser sus padres, y para ellos, por ser hijos e hijas de guerrilleros y, al mismo tiempo, se compromete a personas que nada tienen que ver con la guerrilla pero que se han hecho cargo de nuestros hijos. Entonces se producen los estigmas, hijos no reconocidos, con apellidos innombrables… Se convierten en hijos de nadie.
¿Cómo se lleva un embarazo en medio de la guerra y la selva?
Una quisiera estar más bien quieta, no tener que moverse constantemente, pero debe seguir con la rutina diaria hasta que con siete mese ya quedas en un lugar descansando y esperando el parto. Los compañeros siempre están muy pendientes, la mujer embarazada es el centro de atracción. Cuando los demás guerrilleros van de misión a una población civil, regresan con cualquier cosa para una, con una comida especial, por ejemplo. En los campamentos se respira una humanidad tan grande que quizás no se da en la vida civil, porque quienes viven el embarazo son la pareja y sus familiares más cercanos. En cambio, en la guerrilla una embarazada o un niño son el problema de todos, también en término de seguridad, porque si hay un bombardeo, la peor parte la va a llevar la embarazada porque no puede salir corriendo y tampoco la van a dejar sola.
Usted fue a un hospital a dar a luz pese al evidente riesgo que corría de ser detenida.
Estaba en la casa de una partera. Pero como mi salud se agravó ella dijo que no me podía asistir en el parto y que debía ir a un hospital. En aquel momento había un importante operativo del Ejército, los soldados estaban por todos los lados, el helicóptero... Pese a ello, el jefe guerrillero ordenó mi traslado a un centro sanitario. Fui al hospital de Apartadó, donde estuve cuatro días ingresada. El niño nació con problemas y se lo llevaron a la sala de pediatría, adonde iba a alimentarlo. A los tres días, el médico me dio el alta pero me quedé un día más con la intención de salir con mi hijo. Era consciente de que si lo dejaba ahí, luego no podría recuperarlo. Pero me llegó un aviso advirtiéndome de que tenía que salir cuanto antes del hospital. Era un domingo. Al día siguiente, lunes, le iban a dar el alta al niño. Una amiga que se hacía pasar por mi hermana y sabía de mi situación me llevó a una casa segura a las afueras, en el campo. Cuando el lunes fue a recoger a mi hijo, el hospital estaba lleno de militares y de funcionarios de la Fiscalía. Como no me encontraron fueron directamente a la sala de pediatría a preguntar dónde estaba la madre. Con el escándalo que se formó, los responsables del hospital tomaron la decisión de no entregar al niño si no eran el padre o la madre del mismo. Se lo negaron a mi amiga que, además, fue interceptada. Le ordenaron que no saliera de casa durante un mes. Como vivía en un pueblo cercano, no pudo avisarme de lo que estaba ocurriendo. Al niño se lo llevaron a Bienestar Familiar. Mi padre se personó más tarde en el hospital para revisar el historial médico y poder reclamarlo. Pero yo estoy registrada con otro nombre y con otros apellidos, por lo que no coinciden con los de mi padre y él no tenía ninguna forma de demostrar nuestro parentesco. Soy su madre biológica y tengo derecho a recuperar a mi hijo. Ahora soy una mujer pública y el Estado debe devolvérmelo. ¿Que lo dieron en adopción? ¡Lo siento, pero soy su madre!
Después del parto, tuvo que regresar a los campamentos.
Antes de irme para el campamento, me llevaron a una casa para completar mi recuperación. Casualidades de la vida, habían dejado al bebé de una compañera guerrillera. Verlo a diario era un martirio para mí, así que le dejé todas las cosas que había preparado para mi bebé y me fui para el campamento. Fue realmente duro. Como puede ver, no es fácil para una guerrillera ser madre.
¿Considera que el hecho de estar ahora en La Habana, en contacto con los delegados del Gobierno, pueda facilitar la búsqueda de su hijo?
He podido hablar directamente sobre mi situación con una de las representantes del Gobierno. Ella sostiene que el niño fue abandonado, lo que no es cierto. A mí no me quedó más remedio que huir y, aunque me hubiera quedado, tampoco hubiera podido llevarme a mi hijo a la cárcel. El camarada Pablo Catatumbo y uno de los abogados que asesoran a nuestra delegación están trabajando sobre el tema. Pero, no tengo más noticias.
¿Qué le diría al Estado?
Que ya es hora de aplicar lo acordado en la mesa. Las guerrilleras que tenemos hijos perdidos, secuestrados… tenemos derecho a conocer su paradero y a recuperarlos. No es coherente ni fácil de asumir estar en la recta final del proceso y no ver ningún avance ni interés por agilizar la búsqueda de nuestros hijos. Es muy importante que hagamos público lo que nos ha ocurrido y que hablemos con las personas que pueden tener las respuestas que buscamos. No debemos quedarnos esperando de brazos cruzados. Yo nunca lo abandoné, eso quiero que quede claro. Todas las gestiones que se hicieron para recuperarlo fueron infructuosas. Lo tuve que dejar para defenderme, porque como guerrillera, sabes perfectamente que si caes en manos del enemigo, no te espera nada bueno. Muchas compañeras han desaparecido tras ser capturadas; otras están en las cárceles sin sus hijos.

Gobierno de Transición para La Paz y la Reconciliación Nacional

Vasos comunicantes entre corrupción y violación de derechos humanos

El cadáver de Yuliana Samboní fue encontrado oculto debajo del jacuzzi del apartamento de su verdugo, un arquitecto de estrato alto.
Por: Gustavo Gallón*

Quizás ese ocultamiento ayude a entender el caldo de cultivo y algunos de los hábitos que hacen posible la realización de conductas aberrantes como esta en nuestro país.
El abogado hermano del arquitecto creó, hace unos años, 27 empresas y con cada una adquirió una unidad agrícola familiar en baldíos. Mediante aparentes compras a campesinos (los únicos que pueden ser adjudicatarios de baldíos), burló la ley agraria. Para ocultar que el comprador era Riopaila, había cedido las 27 empresas a una sociedad en Luxemburgo, donde puede mantenerse en secreto la identidad de sus dueños. Es decir, trató de esconderlas debajo del jacuzzi.
En ambos casos la maniobra resultó fallida. Pero son maniobras que, en determinadas condiciones, tienen éxito porque responden a una poderosa mentalidad de transgresión. Lo que hay que preguntarse, entonces, es cuáles son las condiciones que engendran dicha mentalidad y que permiten su triunfo eventual. Vislumbro dos, íntimamente relacionadas entre sí:
El caldo de cultivo puede encontrarse en la existencia de una suerte de “situación estamental” en la que nacen, crecen y se reproducen algunos sectores de élite en Colombia. Gozan, en consecuencia, de privilegios en la “consideración social”, como diría Max Weber, fundada en el modo de vida, en su educación y doctrina y en su “prestigio hereditario o profesional”. Esa situación estamental se expresa, entre otros aspectos, en “la apropiación monopolista de probabilidades adquisitivas privilegiadas, o estigmatización de determinados modos de adquirir” (Economía y sociedad, tomo I, FCE, 1969, p. 245). Qué importancia pueden tener para estos individuos una niña desplazada o unos campesinos de la Orinoquia. A sus ojos, tal vez carezcan de derechos, pues no hacen parte de su estamento.
Las posibilidades de triunfo de esta mentalidad transgresora están relacionadas con la conexión que exista entre la situación estamental y los centros efectivos de poder. Las 27 sociedades mencionadas se idearon en una de las principales oficinas de abogados del país, cuyo director fue nombrado embajador en Washington. Aunque tuvo que renunciar, el Gobierno terminó promoviendo como ley una iniciativa suya para que compañías como Riopaila puedan adquirir baldíos.
Esa conexión puede asumir diversas formas. Otto Bula, capturado por haber recibido supuestamente US$4,6 millones de Odebrecht, fue suplente en el Senado de Mario Uribe, condenado por paramilitarismo y escudero del presidente de turno. Los perpetradores de “falsos positivos” actuaban estimulados por una directiva del Ministerio de Defensa.
La discriminación social inherente a esta situación estamental y a su mentalidad transgresora genera vasos comunicantes entre la corrupción y la violación de derechos humanos, que deben enfrentarse simultáneamente. El punto 5.2 del Acuerdo de Paz reitera el compromiso de hacer efectivos los derechos previstos en la Constitución y en los tratados internacionales y desarrollar para ello, entre otras medidas, un Plan Nacional de Derechos Humanos. Urge implementarlo, no sea que lo vayan a esconder también debajo de un jacuzzi.
* Director de la Comisión Colombiana de Juristas (www.coljuristas.org).

¿Los hermanos Castaño Gil realmente están muertos?

Se han caído judicialmente todas las versiones de quienes en distintos momentos han asegurado que vieron sus restos mortales.
 ¿Los hermanos Castaño Gil realmente están muertos? Foto: Semana.com
Nadie ha visto nunca los cadáveres ni las tumbas de los narcotraficantes, paramilitares y asesinos en serie Fidel, Vicente y Carlos Castaño Gil. Además, se han caído judicialmente todas las versiones de quienes en distintos momentos han asegurado que los tuvieron enfrente. Carlos, incluso, en su libro de factura neonazi (Mi confesión) relató la manera heroica como, bajo un diluvio imaginario, él mismo exhumó los despojos mortales de Fidel, su hermano mayor. Fue una sarta de mentiras.
En cuanto a Vicente, recientemente se impidió el cierre de los procesos penales en su contra. Alexandra Valencia, magistrada del Tribunal Superior de Justicia y Paz, concluyó en una ponencia que se convirtió en sentencia:
“Hasta la fecha no aparece en las bases de datos de personas desaparecidas del Instituto Nacional de Medicina Legal, como tampoco cuenta con decisión administrativa ni judicial en la que se tenga soporte el esclarecimiento de la desaparición o muerte de Castaño Gil”. Es decir, para la justicia colombiana, Vicente Castaño no está muerto.
Fidel es el mayor de los tres hermanos Castaño Gil. Nació en Amalfi, Antioquia, y hoy debería tener 66 años de edad. Se inició a los 14 años en la minería ilegal del oro; luego, pasó al área de robo, venta y compra de carros usados y en 1977 se incorporó al comercio de cocaína del cartel de Medellín, comandado por Pablo Escobar. Esta última actividad lo llevó a vivir en Israel, París y Nueva York, donde estableció oficinas de comercio de obras de arte, principalmente falsificadas. El mejor negocio que hizo en este campo fue con un óleo supuestamente original del pintor colombiano Fernando Botero. En el año 81, presumiblemente las FARC, secuestraron al padre de los Castaño Gil y lo asesinaron no obstante haber pagado la mitad del rescate. De allí proviene la guerra a muerte que los tres hermanos emprendieron contra esa guerrilla, la que, además, cuando no le pagaban los "impuestos" que les cobraba, les saboteaba las rutas y los embarques de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, que manejaron durante años.
Los Castaño Gil terminaron por aliarse con el cartel de Cali, el Ejército y la Policía, para combatir al enloquecido Pablo Escobar de los años finales, viejo socio de todos ellos. Esto les dio legitimidad y amistades con personajes del más alto nivel en la política, la industria, la banca, las artes y el periodismo.
Fidel Castaño creó sus primeros escuadrones de la muerte bajo la denominación de "Tangueros" debido a que fueron concentrados y entrenados en su hacienda Las Tangas, que ocupaba tierras de los municipios de Tierralta y Valencia, en el departamento de Córdoba.
Más tarde, reorganizó sus fuerzas homicidas en bandas de asesinos más poderosas que llamó Muerte a Revolucionarios del Nordeste. Por último, recompuso, reentrenó y rearmó sus ejércitos con la participación de mercenarios al servicio de otros narcotraficantes y los llamó Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU). Esta fuerza logró operar sus propias rutas de cocaína sin mayor interferencia de las FARC y cometió una seguidilla de masacres de civiles en la enorme región donde operaba, entre ellas las de Segovia, La Mejor Esquina, El Tomate y La Rochela. Fueron orgías de sangre que solían terminar con partidos de fútbol en los que las cabezas de los muertos servían de balones. También, se asociaron con otros delincuentes, la Policía, el Ejército y la desaparecida policía secreta DAS para cometer los magnicidios de los candidatos presidenciales Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo, Carlos Pizarro,  Jaime Pardo Leal, lo mismo que de otras personalidades como los ministros de Justicia Rodrigo Lara Bolilla y Enrique Low Murtra, el coronel de Policía Jaime Ramírez Gómez o el senador Manuel Cepeda.
En 1994, Fidel fue herido durante un combate contra un frente de las FARC, de acuerdo con unas versiones, o con un reducto del Ejército Popular de Liberación, según otras. En su momento, siendo yo editor del periódico de Bogotá La Prensa, supe que el paramilitar había sido recogido por un helicóptero militar en la mitad del combate y llevado herido al Hospital Militar Central, en donde se recuperó. La publicación me significó una denuncia penal de las Fuerzas Militares de la que el juez me absolvió de entrada al considerar que recoger heridos (así haya sido cierto o no) no constituye ningún delito ni deshonra. Antes, por el contrario, es el deber principal de la fuerza pública.
Por la misma época un buen amigo médico que trabajó en ese hospital me confió durante una cena: "te puedo jurar que Castaño fue recuperado y salió caminando del hospital". Así, si Fidel murió alguna vez tuvo que haber sido en otras circunstancias que nadie conoce y distintas de las que aparecen en su sospechosa biografía oficial.
Una leyenda que todavía circula dice que la muerte de Fidel la propició, en forma misteriosa y sin detalles conocidos, su hermano menor Carlos, en venganza por haber asesinado a la hermana menor de todos ellos, Rumualda, a quien estranguló con sus propias manos cuando comprobó por sí mismo el viejo rumor de que era lesbiana.
En 1998, cuando llegué a Cali para asumir el cargo de Editor General del periódico El País, me reuní con el hoy difunto obispo católico local, Isaías Duarte Cancino, como parte de una serie de visitas obligadas para familiarizarme con las personalidades de la región. Yo sabía perfectamente de su amistad pública con los Castaño Gil y le pregunté por ellos. Recuerdo con precisión lo que me contestó cuando se refirió a Fidel –el más amigo suyo– con un pedido de confidencialidad que hoy ya carece de todo sentido: "él quedó muy mal herido en un combate, los militares lo recuperaron y ahora vive en Portugal". ¿Falso? ¿Cierto?
Vicente Castaño, también nació en Amalfi, en 1957. Está pedido en extradición por Estados Unidos y mientras no se acredite su muerte, hasta hoy improbable, seguirá siendo buscado por ese país hasta cuando cumpla 99 años de nacido, me dijo hace tres años una fuente de la Corte Federal del sur de Nueva York que lo reclama.
A la Fiscalía General de Colombia llegó, en agosto de 2007, una carta de la desaparecida y corrupta policía política DAS (vieja aliada de los Castaño Gil) según la cual ese organismo recibió "un documento manuscrito por un sujeto que se identifica como N.N. alias El Gordo, en el cual se establece que el homicidio de Vicente Castaño ocurrió el 17 de marzo de 2007 en una finca ubicada entre los municipios de Nechí, Antioquia, y Ayapel, Córdoba...". Esta versión, no ha sido aceptada por la justicia y sobre ella, inclusive, el paramilitar y narcotraficante Ebert Veloza, alias HH (reconocido compinche de Vicente), declaró en 2008 que no hubo tal muerte. Sostuvo que el jefe paramilitar alguna vez le confió que " él se escondería, como las ratas en las alcantarillas, y nunca más le volvería a dar la cara al país".
¿Falso? ¿Verdadero?
Carlos, el menor de los tres Castaño Gil, nació en 1965, en Amalfi, como todos ellos. Con las amistades políticas, militares, policiales, delincuenciales y empresariales labradas por Fidel, Carlos agrandó todavía más sus bandas de asesinos, cubrió con ellas casi todo el territorio nacional y las denominó Autodefensas Unidas de Colombia. Ideó la manera de venderles franquicias de la organización a los más poderoso narcotraficantes y con ellos inundó de sangre a Colombia. No obstante, un par de aliados suyos lo enfrentaron por creer que había desvirtuado del todo la esencia contraguerrillera de las bandas que habían formado entre todos y se desató una guerra intestina que Carlos Castaño Gil y sus nuevos aliados los narcotraficantes, ganaron.
En la mitad de esas disputas, Carlos Castaño Gil se casó en segundas nupcias con la ex reina de belleza Karina Gómez Toro. Con ella tuvo una niña, Rosario María, que nació con una enfermedad conocida como "maullido de gato". Se trata de un atraso debido al cual los niños que lo padecen maúllan sin consuelo y esto lo llevó a él a padecer unos arrestos de locura y desenfreno peores de los que se le conocían. Lloraba y se golpeaba la cabeza contra las paredes al oír chillar a su pequeña hija.
Convino con su amigo el presidente de entonces, Álvaro Uribe Vélez, entregar las armas y desmovilizar los ejércitos sobre los que ya era poco el mando real que tenía y pidió perdón de manera pública e inusitada por la innumerable cantidad de atrocidades que había cometido.
La posibilidad de llevar a la niña para ser tratada en otro país lo indujo a negociar con agentes de Estados Unidos la entrega de narcotraficantes socios suyos, estos se enteraron, la organización paramilitar se disolvió y Carlos Castaño desapareció. La leyenda sostiene que se escondió en Arboletes, cerca de la selvática frontera con Panamá, y luego pasó a una región vecina a Santa Fe de Antioquia, en donde su viejo aliado Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias "Monoleche", guardaespaldas de su hermano Vicente, supuestamente lo asesinó, en abril de 2006, de lo cual no quedó rastro ni evidencia alguna. Dos años después, los que se creyó eran sus restos mortales fueron encontrados y sometidos a una prueba de ADN que los confirmó como suyos. No obstante, la Corte Suprema de Justicia rechazó la validez de esas pruebas y en 2008 lo declaró vivo al condenarlo como responsable de la masacre de Mapiripán, en la que asesinaron a decenas de personas que fueron llevadas al matadero municipal, donde las sacrificaron, de una en una, como animales. La orden de arresto por estos hechos está vigente.
¿Qué sucedió con Carlos Castaño? En 2009 entrevisté a un piloto que había manejado el helicóptero oficial de la gobernación de Antioquia. Me contó que recibido una orden oficial de llevar a la esposa de Castaño Gil con la niña enferma hasta Costa Rica, en donde ella, al apearse, le contó que se reuniría con su esposo para poner a la hija de ambos en manos de los mejores médicos del mundo en el manejo del "maullido de gato". Ella, según el piloto, le contó que esos especialistas estaban "en Israel y Estados Unidos".
¿Falso o Verdadero?
Fingir su propia muerte ha sido común en los criminales colombianos. Por ejemplo, Wilmer Varela, alias ‘‘Jabón‘‘, uno de los narcotraficantes más poderosos, sanguinarios y escurridizos de Colombia, llegó al extremo de asesinar en Caracas, en 2006, a un periodista venezolano de gran parecido físico con él y luego lanzó el rumor de que era él mismo quien finalmente había sido eliminado por sus enemigos tras haber huido del país y cambiado su rostro.
Investigadores judiciales de Venezuela y Colombia individualmente comprobaron que el periodista, director del semanario caraqueño Ahora, José Joaquín Tovar Figueroa, de 53 años, fue asesinado por sicarios colombianos enviados por "Jabón". Físicamente, el periodista era asombrosamente parecido al delincuente colombiano.
Fue la tercera vez que el narcotraficante organizó una engañifa para fingir su propia muerte e intentar con ello parar la intensa persecución de sus enemigos y de las autoridades. Washington ofrecía US$ 5 millones por su cabeza.
En 2003, ‘‘Jabón‘‘ consiguió que periodistas corruptos colombianos divulgaran una noticia sobre un cáncer catastrófico que le habría quitado la vida en la clandestinidad y la versión fue reforzada con una fotografía del "cadáver‘‘.
En 1998, ‘‘Jabón‘‘ difundió la versión de su primera "muerte" cuando salió ileso de un ataque real de pistoleros de un rival al que posteriormente mandó asesinar.
En 2008 se informó sobre una nueva muerte de "Jabón", ocurrida en un complejo turístico del sector de Lomas de Los Ángeles, en el estado venezolano de Mérida, donde sus enemigos del cartel del Norte del Valle lo habrían alcanzado. Hasta ahora, esta versión ha sido aceptada como cierta por las autoridades.
Llevo más de una década investigando sobre el paradero de los Castaño Gil. Ha sido un reto profesional que no abandonaré. Hoy no puedo decir de manera concluyente que estén vivos. Tampoco puedo informar que estén muertos.

¿Serán juzgados los terroristas del UCK?

  
El ex primer ministro kosovar Ramush Haradinaj fue arrestado por orden de la justicia francesa en el aeropuerto de Basilea-Mulhouse y posteriormente puesto en libertad pero con obligación de mantenerse a la disposición de la justicia. Serbia exige su extradición para juzgarlo en relación con los crímenes cometidos por el Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) en los años 1990.
Kosovo es actualmente un Estado creado por la OTAN pero no reconocido por la comunidad internacional.
El UCK, creado por la OTAN con elementos de la mafia albanesa, desató en Yugoslavia una campaña de terrorismo indiscriminado que provocó como respuesta de Belgrado una ola represiva. Esta última sirvió de pretexto a la guerra de la OTAN contra Yugoslavia. Los oficiales del UCK fueron entrenados en Turquía por las fuerzas especiales de Alemania (KSK) y por cuenta de la alianza atlántica.
Los crímenes atribuidos a Serbia recibieron castigo inmediato, pero habrá que esperar 17 años después de los hechos para que llegue quizás a crearse un tribunal penal internacional que debería juzgar los crímenes perpetrados por el UCK.
Encarcelado sin que lograran demostrarse nunca las acusaciones de que había cometido crímenes contra la humanidad, el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic murió en 2006 –asesinado por orden de la OTAN– en su celda de La Haya, después de años de vanos procesos judiciales. Su muerte anunciaba el destino del presidente iraquí Saddam Hussein y del Guía libio Muammar el-Kadhafi, igualmente víctimas de la OTAN.
Ramush Haradinaj fue juzgado en 2007 por el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia, pero los servicios de inteligencia de la OTAN se negaron a entregar a la fiscal Carla Del Ponte los documentos que tenían sobre los hechos atribuidos al acusado. Más de 10 testigos de cargo fueron asesinados cuando se preparaban para declarar ante el Tribunal y el acusado fue finalmente absuelto.
Si finalmente se creara una jurisdicción ad hoc sobre los crímenes del UCK, el principal acusado tendría que ser el actual presidente de Kosovo, Hashim Thaci. Mientras tanto, Serbia sigue exigiendo que se haga justicia.
Durante la audiencia en la que se pronunció la acusación en su contra, Ramush Haradinaj insultó a los magistrados franceses, llegando incluso a acusarlos de estar al servicio… del difunto presidente yugoslavo Milosevic. Su abogada, Rachel Lindon, afirmó que Belgrado carece de competencia para juzgar a su cliente después de haber sido este juzgado en La Haya. Pero la parte acusadora observó que, debido a la muerte de los testigos, el primer juicio no pudo pronunciarse sobre el conjunto de crímenes que se reprochaban a Haradinaj.
La extradición de Ramush Haradinaj a Serbia depende de la aprobación del gobierno francés.

Avanza con dificultad adecuación Zona Veredal en Policarpa, Nariño

Colombia y la lucha de clases: Aquel 18 de enero de 1963

Este relato y otro aniversario de un paro obrero, contado por el amigo y colega Roberto Romero es algo excepcional. El periodista y ex jefe de la redacción del semanario VOZ ilustra en su texto la combatividad de una clase obrera colombiana que pasó por encima de los líderes burócratas y traidores sindicales ese 18 de enero de 1963. Es un nuevo capítulo a la heroica historia del movimiento popular colombiano. (Dick E.)


Por Roberto Romero Ospina

Ese día,  hace 54 años, tuvieron lugar en Colombia intensas jornadas por el alza general de salarios que incluyeron huelgas en diferentes ciudades. En Bogotá fueron asesinadas varias personas, entre ellas un primo de Alfonso López Michelsen. Preludio de la masacre obrera de Santa Bárbara

Enero comenzó a caldearse muy pronto. Pocos, muy pocos días después de los festejo de año nuevo, todo el movimiento sindical comenzó una frenética actividad contra la carestía de la vida y por alza general de salarios.

El país vivía el desenfreno de una devaluación que golpeaba sin piedad la canasta familiar cuando aun no completaba seis meses el segundo gobierno del Frente Nacional, que le correspondió por la alternación, al conservador Guillermo León Valencia.

De manera que los llamados a la movilización nacional de las centrales CTC y UTC, sumados a los sectores independientes de los trabajadores, aglutinados en el CUASS Comité de Unidad de Acción y Solidaridad Sindical, que reunía numerosas organizaciones expulsadas de la CTC, pronto recibieron respuesta de la población.

Las exigencias obreras

Los trabajadores exigían un alza salarial de 250 pesos para los sueldos de 300 pesos, que era el mínimo, mientras el gobierno y los sectores oficialistas del Congreso, donde se debatía el proyecto de ley que incrementaría las mesadas, no se movían de los 150 pesos.

Todas las confederaciones regionales de los trabajadores acordaron impulsar manifestaciones en las capitales para el 18 de enero. En algunos departamentos, incluso, se convocaron paros laborales previos que tuvieron especial efecto en el Valle y también como medida de protesta por el alza en las tarifas de los buses.

En Bogotá, la protesta se tradujo en una Plaza de Bolívar colmada totalmente como lo señaló El Tiempo. Es decir más de 50.000 personas reunidas en una capital que solo contaba con dos millones de habitantes, lo que demostraba la fuerza del movimiento.

La fuerte oposición política, encabezada por el progresista Movimiento Revolucionario Liberal MRL, opuesto al Frente Nacional, el partido comunista y otros sectores de izquierda, se sumó a la convocatoria.

El MRL contaba con 33 de los 145 Representantes a Cámara y mantenía, en lo regional, algunas alianzas con el partido comunista. Incluso, el veterano líder agrario comunista, del Sumapaz, Juan de la Cruz Varela, fue elegido a la Cámara de Representantes por Cundinamarca como suplente de Alfonso López Michelsen, director del MRL y ex candidato presidencial en 1962.

Flamea la bandera de CTC en medio de una jauría de pastores alemanes

Una vez hubo comenzado el acto, (al que fueron invitados a la tribuna varios dirigentes del MRL) “la impopularidad personal de algunos de los oradores que pronunciaban palabras descomedidas contra el Congreso de la República y agresivas contra parte de los manifestantes, la reunión degeneró en zambra con la quema de la bandera de la CTC”, indicó en una declaración sobre los hechos, López Michelsen.

Lo que indignó a los manifestantes fueron las palabras de elogio al gobierno de León Valencia pronunciadas por el presidente de la CTC, José Raquel Mercado y a quien a nombre del movimiento obrero se le rendía lealtad.

Entonces varios enardecidos arrebataron el pabellón de esta central prendiéndole fuego en medio de una trifulca con sus seguidores. La Policía, que rodeaba la Plaza, intervino de inmediato, interesada ante todo el disolver la gigantesca demostración de repudio a las medidas económicas del régimen.

Primero colocaron las concertinas de alambre de púas en las salidas de la Plaza y luego se abalanzaron con cuarenta pastores alemanas sobre los manifestantes blandiendo porras y bastones. La Policía había importado de Alemania 160 de estos mastines para disolver, de la manera más encarnizada, cualquier protesta. Y ese día fue el bautizo ciudadano de la jauría germana.

En pocos minutos el caos se apoderó del centro de la capital dando lugar a varios mítines en las arterias principales.

Y vendrían los disparos

Pero no demorarían los disparos. Un tiro mató en el acto al dirigente del MRL, Ernesto Michelsen Uribe, primo de Alfonso López Michelsen y su concuñado. Cayó en la esquina de la carrera 8 con calle 8, huyendo, como miles, de la violencia policial.

“Ernesto era uno de los manifestantes del MRL y no como se ha dicho, un transeúnte ajeno a la lucha política”, enfatizó López, quien en la misma declaración habló de varios muertos en la refriega. Su crimen quedó en la impunidad.

La prensa dio cuenta de más de un centenar de heridos y cerca de 200 detenidos. Por lo menos una veintena de buses y carros particulares fueron quemados así como decenas de comercios destrozados en el lance de aquel 18 de enero, que duró varias horas y calificado en un titular a todo lo ancho de la primera página de El Tiempo, como un “intento de motín”.

Muy temprano el 19, con las calles aun humeantes del centro de Bogotá, los matutinos no solo daban cuenta a su manera de los acontecimientos sino que publicaban en primera página las declaraciones de las centrales CTC y UTC.

La primera, lesionada por la quema de su bandera, anunciaba a través de su presidente, José Raquel Mercado, después de condenar los “disturbios ocasionados por la subversión”, que no perdonarían “este crimen” añadiendo que “no estaremos tranquilos hasta que no hayamos extirpado del panorama colombiano el peligrosos cáncer político que es el comunismo”.

Por su parte, la UTC, a través de su máximo dirigente, Antonio Díaz, manifestaba que había “quedado demostrada la intención apátrida y antiobrera del partido comunista, hábilmente incrustado en algunas organizaciones sindicales de la llamada zona industrial de Bogotá”.

El CUASS entra en escena

Díaz se refería al CUASS, que había ganado extraordinaria fuerza en la capital y varios departamentos y que se convertiría en la Confederación Sindical de Trabajadores CSTC en 1966, llegando a ser la segunda en importancia en el país. La CSTC fue luego matriz de la CUT en 1986.

El gobierno de Valencia terminó aprobando un alza de sueldos y salarios de 120 pesos, muy lejos de las exigencias de los trabajadores de 250 pesos.

El año de 1963, que tuvo semejante comienzo, bien tempranero por cierto, de luchas por los derechos civiles, marcaría duramente a la clase obrera colombiana: el 5 de febrero, siendo Belisario Betancur ministro de Trabajo, fue brutalmente reprimido el paro de los trabajadores de cementos El Cairo, en Santa Bárbara, Antioquia.

Las tropas del Ejército, acantonadas en la factoría desde el comienzo de la huelga, atacaron a fusilería y bayoneta calada a los inermes operarios con un saldo de 12 muertos en una de las peores matanzas de huelguistas en Colombia. Más de un centenar de heridos a bala quedaron tendidos en las afueras de la empresa.

Y los manes de la vida. La CTC y la UTC terminaron en 1977 unidas férreamente con la CSTC, más la CGT, en los preparativos de meses y en el paro cívico mismo del 14 de septiembre que movilizó a millones de colombianos contra la carestía de la vida y la devaluación galopante impulsadas por, quién lo creyera, Alfonso López Michelsen, que ya como presidente había dejado bien atrás sus arrestos solidarios con la clase obrera cuando estaba en la oposición en 1963.

Han pasado 54 años desde aquella jornada del 18 de enero que movilizó a todo el movimiento obrero por alza general de salarios y derechos sindicales. Y desde entonces, pasan de 3000 los dirigentes asesinados por ondear las mismas banderas, en el peor holocausto laboral que haya sido testigo el mundo en este medio siglo.

Shakira: La sociedad debe participar en proceso de paz

El Comercio

Shakira afirmó este lunes en Davos, donde vino a recibir un premio por su labor a favor de la educación, que la paz en Colombia debe ir "más allá de los tratados".

"Puedo dar fe que todos los colombianos, o al menos la mayoría, deseamos un país en paz. Pero la paz va más allá de cualquier tratado, de cualquier papel que se firme" dijo la cantante de Barranquilla en un encuentro con periodistas. 

"Yo soy una persona que nací y crecí en un país en guerra, en un país en conflicto y que he visto los estragos de la guerra y las repercusiones a través de los niños de nuestra fundación", recordó. 

Por ello definió la paz como un "compromiso" social para dar igualdad de oportunidades. "Y qué mejor oportunidad que la educación, que nos hace iguales", afirmó.

La estrella colombiana recibió este lunes el Crystal Award que otorga el Foro Económico Mundial (WEF) en su calidad de "apasionada defensora" de la educación, en particular en la edad más temprana.

Shakira fundó en 1997 la oenegé Pies Descalzos, que promueve la educación pública de calidad entre los niños vulnerables de Colombia.

La cantante, que tiene dos hijos con el jugador del Barcelona Gerard Piqué, también habló de su maternidad.

"Sasha, mi hijo pequeño, estuvo enfermo y ahora ya está bien, gracias a Dios. Pero después de pasar por esa experiencia sólo podía pensar en todas las madres que no tienen recursos", dijo la cantante.

El Foro también otorgó este lunes premios a la violinista Anne-Sophie Mutter, que dirige una fundación para jóvenes músicos, y al actor Forest Whitaker, que trabaja en pos de la paz en varios países del mundo,

Shakira coincide esta semana en Davos con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que expondrá en el Foro su experiencia del proceso de paz.

El mandatario recibió en diciembre el Nobel por sus esfuerzos para poner fin a un conflicto armado que durante en 52 años ha enfrentado a guerrillas, paramilitares, organizaciones criminales y agentes estatales, con un balance de 260.000 muertos, 68.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.

La implementación devela políticas y problemas del gobierno


Por: Allende La Paz, Cambio Total.

La implementación está mostrando el verdadero rostro del gobierno y el Estado. Ante la realidad de que las FARC-EP está decidida y determinada a seguir adelante con el proceso y de Paz y a poner en práctica el Acuerdo Final para una Paz estable y duradera, el gobierno ha quedado al desnudo.

Por un lado, se evidencia –una vez más- su política de Terrorismo de Estado con el asesinato sistemático de líderes populares, política que no ha sido desmontada. La sistematicidad de ésta política asesina se demuestra en que se repite en diferentes días y meses y en diferentes zonas del territorio nacional, que si no hubiera una brazo coordinador no podría llevarse a cabo.

114 líderes asesinados el año 2016 y 7 en lo que va de corrido en 2017 despeja a todas dudas de que es una política implementada –esa sí- por organismos con alto grado de organización y en Colombia esos organismos solo es posible en las fuerzas militares, las cuales adelantan el Nuevo Genocidio con su brazo armado ilegal, el narco-paramilitarismo, que existe así no lo reconozcan y le den otros nombres para seconder su mano siniestra (BACRIM, etc).

En algunas regiones se dan la mano -y se amangualan- con sectores atrasados como el terrateniente-ganadero, que pretendiendo mantener a Colombia en el Feudalismo defienden a sangre y fuego el status-quo. En ciertas ciudades se amangualan con los sectores empresariales que necesitan una “pax laboral” a fin de que sus ganancias no se vean menguadas por la lucha de los trabajadores.

Por otro lado, la Implementación va demostrando los problemas que tiene el estado y su gobierno para adelantar el Acuerdo Final. Ni siquiera han sido capaces de construir los campamentos de las ZVTN, siendo que la guerrilla monta unos campamentos con todas las de la ley en apenas unos días, como sucedió con el campamento para la realización de la X Conferencia Nacional de las FARC-EP.

No quisiéramos pensar que la desidia oficial –muestra de su incapacidad- muestra una política de obstrucción de la Implementación del Acuerdo Final, aunada o dirigida a la obstrucción de los “enemigos de la Paz”, los cuales por éstos días están muy ocupados en tratar de salir en limpio con las denuncias –probadas- de corrupción en el anterior gobierno –Uribe Vélez-, denuncias que amenazan llegar hasta el narco-paramilitar ex-presidente.

Así las cosas, dos hechos muestran la verdadera faz del Estado y su gobierno. Terrorismo de Estado que busca impeder el restablecimiento del tejido social y mantener el statu-quo y retraso en la Implementación van de la mano y son políticas guberno-estatales. De esa manera defienden a sus verdaderos patronos, la élite en el poder que ordena a los gobernantes cuáles son los intereses que deben defender.


El pueblo colombiano sigue apoyando la Implementación del ACuerdo Final y denunciando el Terrorismo de Estado, denuncias que han encontrado en las redes sociales un instrumento idóneo para sus fines. La organización y la unidad del pueblo son las únicas garantes para la construcción de la Nueva Colombia en Paz con Justicia Social. 

Corrupción Odebrecht: sigan las pistas

Una estela de grabaciones revelada por periodistas entre los años 2009 y 2010 es el hilo conductor que llevaría a descubrir la identidad de todos los altos funcionarios del gobierno Uribe y de otros personajes sin cargo oficial, pero tan cercanos al presidente, que pudieron meterle mano, exitosamente, a la selección del grupo Odebrecht para la construcción de la famosa Ruta del Sol, la megaobra más importante del país, en años.
Por: Cecilia Orozco Tascón - El Espectador

Desde luego, el análisis judicial de estas pistas regadas desde entonces sobre los sobornos multimillonarios que se concretaron en aquella época requiere, más que perspicacia, voluntad política, autoridad moral e independencia de los entes de investigación. Amanecerá y veremos quién pasa la prueba entre el fiscal Martínez, el procurador Carrillo y el contralor Maya, o si sus anuncios de “lucha contra la corrupción”, se reducen a la captura de un viceministro sin lustre nacional, de unos mandos medios y de uno que otro excongresista desprestigiado.  Por lo pronto, resulta útil recordar esas piezas que por haber sido registradas por la prensa, no pueden desaparecer ni ignorarse en los expedientes del caso:
Grabación 1.- 17 septiembre de 2009 (tres meses antes de la adjudicación). Video de la reunión de la cabeza del grupo aspirante a ser favorecido por el gobierno (Marcelo Odebrecht, hoy condenado en Estados Unidos), con el presidente Uribe, su viceministro Gabriel García (hoy capturado), su director del Instituto Nacional de Concesiones, Inco, Álvaro José Soto y su consejero para las Regiones, Miguel Peñalosa (ver web).
Grabación 2.- 21 de Septiembre de 2009. El ministro de Transporte Andrés Uriel Gallego, hombre de entera confianza del mandatario, publicó su escandalosa decisión de pedirle la “renuncia” al director del Inco Álvaro José Soto quien se aprestaba a anunciar la apertura de la licitación. A Gallego (q.e.p.d.) no le interesó —como se aduce ahora cada vez que alguien quiere justificar el nombramiento de un cuestionado— que no hubiera investigaciones ni condenas contra Soto. Cual alias Job, el protegido viceministro García llevó a la Casa de Nariño en horas nocturnas, tres grabaciones de conversaciones de supuestos contratistas con empleados del Inco. Hablaban de presuntas coimas a Soto por la adjudicación de otras obras (ver pág. web). El ministro Gallego encargó de inmediato a García de la dirección del Inco y, tres meses después, este entregó la Ruta del Sol a Odebrecht. El “denunciante” García que logró sacar al director del Inco recibía, entre tanto, US$6,5 millones de la firma ganadora.
Grabación 3.- Diciembre de 2009, diez días antes de la adjudicación.Gabriel García, viceministro y director del Inco encargado, se reunía también con el gerente del otro grupo que competía con los brasileros (ver pág web). Se trataba de Miguel Nule. En la grabación se escucha cómo García avienta, esta vez, al consejero para las regiones del presidente Uribe y, por un tiempo, también del presidente Santos, Miguel Peñaloza: “Como sea… me cagó en el proceso (de licitación) porque salgo diciendo que me están haciendo presiones… el hijueputa de Miguel Peñaloza… no sabe que yo le conozco un cuento a él…”.
Grabación 4.- Diciembre de 2010. Entrevista del periodista Gerardo Reyes a Miguel Nule sobre reunión en Panamá, en noviembre de 2008 (cuando apenas se estructuraban las condiciones de la licitación) con Tomás Uribe, hijo del presidente.- Afirma Miguel Nule: “Guido, mi primo, me llama y me dice, tenemos una reunión con la gente de Odebrecht que nos invitaron (sic) el señor Tomás Uribe. Se habla de posibilidades de negocios en Colombia”. Pregunta el periodista Reyes: “O sea, ¿se los presentó (Tomás) a ustedes, a Odebrecht?” Responde Nule: “Sí”. P/: “Y ¿él ya conocía a los de Odebrecht?” R/: “Sí, pues, o sea, yo eso noté”. P/: “¿Cómo intervino el hijo de Uribe?”. R/: “Que le parecía que esta sería una buena asociación, que sería bueno para el país”. P/: “¿Odebrecht quería que ustedes se asociaran para presentarse?”. R/: “Exacto” P/: “¿Para una cosa específica, la Ruta del Sol”?”. R/ “Entre otras”.
Sigan las pistas, señores fiscal, procurador y contralor. Y encontrarán a todos los responsables… si quieren.
 

Dossier Álvaro Uribe Vélez

Colombia Invisible - Unai Aranzadi

Tendencias

.

Basta de Terrorismo de Estado

Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. CambioTotalRevista - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger